Anunciar la Buena Nueva a los hombres y mujeres privados de la libertad, de las
diferentes cárceles de la ciudad de Bogotá, para incentivar su crecimiento en la fe y
provocar cambios de actitud”. El fundamento teológico se basa en Mateo 25 ,35 – 36.
Porque tuve hambre y me disté de comer; tuve sed y medisteis de beber; fui forastero y me recogisteis; estuve desnudo y me vestisteis; estuve enfermo y me visitasteis; en la cárcel y fuisteis a verme».
Para lograr el objetivo debemos de recibir formación espiritual y
cumplir las normas de comportamiento dentro de un centro Penitenciario.